Congreso de la IHLA de 2026
Feb 4, 2026

Volver

Optimismo prudente y aumento de la actividad en el sector

La Convención de la IHLA de 2026, celebrada esta semana en Indianápolis en el J.W. Marriott, se caracterizó por un aire renovado, lo que consolidó su estatus como la cita ineludible de principios de año para el sector de la madera noble.

La asistencia fue impresionante. El plazo de preinscripción se cerró, pero las inscripciones in situ mantuvieron el ambiente animado en los pabellones del 2 al 4 de febrero. El evento de este año atrajo a un amplio abanico de participantes: fabricantes primarios (aserraderos y madereros), procesadores secundarios, distribuidores y fabricantes compradores de madera acudieron en masa. Las conversaciones fluyeron con naturalidad entre los stands y las sesiones, reflejando una visión real de la cadena de suministro.
Lo que más destacó fue el alcance geográfico. La IHLA ya no es solo una reunión regional, sino que atrajo a participantes de todo Canadá y el sureste de EE. UU., lo que subraya el creciente tirón nacional (e internacional) de la IHLA. Los miembros proceden de docenas de estados y provincias, y la afluencia de este año lo demostró. Los profesionales de la madera de frondosas recorrieron largas distancias para conectar, establecer contactos y buscar oportunidades.

Uno de los principales temas de debate de este año fueron las exportaciones de troncos de frondosas y sus repercusiones. Ante las presiones de la demanda mundial y normativas como la inminente EUDR en Europa, los asistentes debatieron cómo el aumento de las exportaciones reduce la oferta nacional e influye en los precios. Las mesas redondas y las charlas paralelas pusieron de relieve tanto los retos como las adaptaciones estratégicas en este panorama cambiante.

En general, el ambiente era optimista y se percibía claramente una mejora en la actividad empresarial, con un repunte de los pedidos, un aumento de las consultas y, según muchos, unas cadenas de suministro más sólidas de cara al nuevo año. Se respiraba un aire de dinamismo prudente, con negociaciones en marcha, nuevas colaboraciones y la sensación de que el sector se está recuperando.

Sin embargo, no todo el mundo compartía ese optimismo. Algunos expresaron su preocupación por el hecho de que los avances se deban en gran medida a la oferta. Argumentaban que la escasez de troncos y la reducción de la capacidad de las serrerías en los últimos años han impulsado los precios, más que una demanda sólida por parte de los usuarios finales. Los sectores del mueble, los suelos y los armarios muestran una mejora, pero persisten las dudas sobre la sostenibilidad si los motores económicos generales no se ponen plenamente en marcha.

En resumen, esta semana en Indianápolis se ha sentido como un punto de inflexión: gran participación, opiniones diversas, temas candentes y la sensación compartida de que se avanza hacia adelante.